El problema del seguimiento disperso
Un pipeline de admisiones no es solo una vista bonita. Es la forma de saber qué familias están activas, qué tarea toca y dónde está el cuello de botella del proceso.
Qué es un pipeline de admisiones
Es una representación ordenada de las fases por las que avanza una familia desde el primer interés hasta la matrícula o la pérdida de la oportunidad.
Su valor está en que convierte el seguimiento en algo visible y priorizable para todo el equipo.
Fases recomendadas
- Lead nuevo
- Contactado
- Visita programada
- Visita realizada
- Pendiente de decisión
- Solicitud presentada
- Matriculado
- Perdido o no interesado
Preguntas frecuentes
¿Cada colegio necesita las mismas fases?
No exactamente. Estas fases son una base útil, pero conviene adaptarlas a cómo trabaja el centro y a sus hitos reales del proceso.
¿Un pipeline sirve solo para admisiones comerciales?
No. También ordena la parte administrativa previa a la matrícula siempre que se use con criterios compartidos y siguientes acciones visibles.